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miércoles, 24 de octubre de 2012

página 279

Ent.: ¿Ha leído o intentado leer Finnegans Wake?

W. H. A.: No soy muy bueno leyendo a Joyce. Obviamente, fue un gran genio, pero su obra es demasiado larga. Joyce mismo dijo que quería que la gente se pasara toda la vida leyendo a su obra. Para mí la via es demasiado corta y demasiado valiosa. Opino lo mismo en lo que se refiere al Ulyses. Además, Finnegans Wake no se puede leer del mismo modo que uno lee ordinariamente. Puedes sumergirte en ella,pero no creo que nadie pueda leerla entera de un solo golpe y  recordar lo que acontece. Resulta diferente en pequeñas dosis. Recuerdo cuando salió Anna Livia Plurabelle, en edición aparte; pude leerla comnpletamente y disfrutarla. Por lo general me gustan las novelas cortas y graciosas. Hay algunas excepciones, por supuesto, uno sabe que Proust, por ejemplo, no podía haber escrito más brevemente. Creo que mis novelistas modernos favoritos son Ronald Firbank y P. G. Wodehouse, porque ambos tratan del Edén.


Ent.: ¿Sabe usted, por cierto, que se le menciona en la página 279 de Finnegans Wake?

W. H. A.: Sí, lo sé. No habría podido citar el número de páginas, pero he visto la nota al pie.


(W. H. Auden. Conversaciones con los escritores, The Paris Review)

sábado, 16 de junio de 2012

Bloomsday

Ciudad entera que muere, otra ciudad entera que llega, muere también: otra que aparece, que acaba. Casas, filas de casas, calles, millas de pavimiento, ladrillos apilados, piedras. Cambian de mano. Este propietario, ése. El dueño nunca muere dicen. Otro se mete en su pellejo cuando a él le llega el desahucio. Compran el sitio con oro y aún siguen teniendo todo el oro. Timo en alguna parte. Apiladas en ciudades, desgastadas siglo tras siglo. Pirámides en la arena. Construidas a costa de pan y cebolla. Muralla china de esclavos. Babilonia. Grandes piedrtas que permaneces. Torres circulares. El resto ruinas, barrios que se extienden, chapuzas. Casas colmena de Kerwan construcciones de papel. Cobertizo, para la noche. 

(Ulises. James Joyce)

jueves, 16 de junio de 2011

bloomsday

Él Que se engendró a Sí mismo mediante el Espírituo Santo y Él mismo se envió a Sí mismo, Redentor, entre Él mismo y los demás, fue, agraviado por Sus enemigos, desnudado y azotado, fue clavado como un murciélago en la puerta de un granero, muerto de hambre en el madero, Se dejó sepultar, se levantó, forzó los infiernos, caminó hasta los cielos y allí estos mil novecientos años está sentando a la derecha de Sí mismo pero aún vendrá en el último día a juzgar a vivos y muertos cuando todos los vivios estén muertos ya.


(Ulises. James Joyce)

miércoles, 16 de junio de 2010

bloomsday

Las viejas hermanas nos traen a la vida: lloramos, nos cebamos, jugueteamos, nos peleamos, nos abrazamos, nos separamos, decaemos, morimos: cuando hemos muerto ellas se inclinan sobre nosotros. Primero, rescatado de las aguas del viejo Nilo, entre aneas, un lecho de varillas entretejidas, al final la cavidad de una montaña, un sepulcro oculto en el clamor del gato montés y del quebrantahuesos. Y como no hay hombre que conozca la ubicación de su túmulo ni tampoco si a Tofet o a Villaedén de la misma manera todo está velado cuando nosotros querríamos ver lo que hay detrás desde qué región de lejanía la eseidad de nuestra aseidad ha alcanzado su causalidad.

(Ulises. James Joyce)