miércoles, 4 de abril de 2012

Inter pares


Bajo el liberalismo, y casi hasta nuestros días, los hombres casados de las buena sociedad a los que sus esmeradamente educadas y correctas esposas poco podían ofrecerles solían hallar satisfacción con artistas, bohemias, muchachas dulces y cocottes… pero las artistas, así como la mujer bohemia instalada parasitariamente alrededor de la cultura de masas… Al final, las damas de sociedad acceden a ser la honra de su deshonra en un momento en el que ya no hay ni sociedad ni damas.


(Minima Moralia, T. W. Adorno)

notas sobre "Máscaras venecianas"




... Me había acostumbrado a ser feliz y la vida sin ella no era imaginable. Yo le decía que un siglo no me alcanzaba para mirarla, para estar juntos. La exageración expresaba lo que sentía.


-Mirá, la gente desaparece. Uno rompe con una persona y ya no vuelve a verla. Siempre sucede lo mismo.


Pasé años aislado en mi pesadilla. Ocultaba la enfermedad como algo vergonzoso y creía, a lo mejor con razón, que si no veía a Daniela no valía la pena ver a nadie... Muchos opinan que la inteligencia es un estorbo para la felicidad.


-No me interesa una mujer idéntica. La quiero a ella misma.
Me replicó tristemente pero con firmeza.
-Entonces no conseguirás nada. Daniela me dijo que al ver tu cara en el bar comprendió que seguías queriéndola. Piensa que reanudar un viejo amor no tiene sentido. Para evitar una discusión inútil, cuando le dijeron que no corrías peligro, se fue en el primer avión.


(Máscaras venecianas, Adolfo Bioy Casares)

“Hacéis bien, señor doctor”



Cada vez que voy al cine salgo, a plena conciencia, peor y más estúpido. La propia amabilidad es participación en la injusticia al dar a un mundo frío la apariencia de un mundo en el que aún es posible hablarse, y la palabra laxa, cortés, contribuye a perpetuar el silencio en cuanto que, por la concesiones que hace a aquel a quien va dirigida, queda éste rebajado en la mente del que dirige. El funesto principio que siempre aliente en el buen trato se despliega en el espíritu igualitario en toda su bestialidad… Hay que estar conforme con el sufrimiento de los hombres: hasta su más mínimo forma de contento consiste en endurecerse ante el sufrimiento.


(Minima Moralia, T. W. Adorno)

martes, 3 de abril de 2012

notas sobre "Herbert West, Reanimador"



La edad es más caritativa con esos personajes incompletos aunque de alma grande, cuyo peor vicio real es la timidez, y que en última instancia son castigados por el ridículo general por sus pecados intelectuales: pecados como el ptoleísmo, el calvinismo, el antidarwinismo, el antinietzschismo, y todo tipo de sabbatianismo y legislación excesiva.


(Herbert West, Reanimador; H. P. Lovecraft)

Última claridad

Quien carece de maldad no vive serenamente, sino, de una manera peculiar, pudorosa, endurecido e intransigente. Por falta de objeto apto, apenas sabe dar expresión a su amor de otra forma que odiando al no apto, por lo que ciertamente acaba asemejándose a lo odiado. Pero el burgués es tolerante. Su amor por la gente tal como es brota de su odio al hombre recto.


(Minima Moralia, T. W. Adorno)

lunes, 2 de abril de 2012

Pez en el agua


Mientras para las profesiones intermediarias desaparece la base económica, la vida privada de incontables personas se convierte en la propia de los agentes e intermediarios; es más, el ámbito entero de lo privado es engullido por una misteriosa actividad que porta todos los rasgos de la actividad comercial sin que en ella exista propiamente nada con que comerciar… Hoy el que se inmiscuye en lo privado aparece como un arrogante, extraño e impertinente sin necesidad de que se le adivine propósito alguno. Casi resulta sospechoso el que no “quiere” nada: no se le cree capaz de ayudar a nadie a ganarse la vida sin legitimarse mediante exigencias recíprocas… De todo son capaces, incluso del amor, mas siempre de modo infiel. Engañan no por impulso sino por principio: hasta a sí mismos se valoran en términos de provecho que no se reparte con nadie.


(Minima Moralia, T. W. Adorno)

tutto è vanità