miércoles 14 de marzo de 2012

notas sobre "los gatos de Ulthar"

Porque el gato es críptico, y está familiarizado con casas extrañas que los hombres no pueden ver. El gato es el alma del antiguo Egipto, y el portador de cuentos de ciudades olvidadas de Meroe y Ophir. Es pariente de los señores de la jungla, y heredero de los secretos de la vieja y siniestra África. La esfinge es su prima, y el gato habla su lenguaje; pero es más antiguo que la Esfinge, y recuerda lo que ella ha olvidado.


(Los gatos de Ulthar, H. P. Lovecraft)

lunes 12 de marzo de 2012

notas sobre "Historia prodigiosa"



-Lo andan matrereando, como Cruz y Fierro –comenté.
-Los dioses no están abandonados –me aseguró-. Los dioses no necesitan de los hombres. ¡Los hombres son los abandonados!


-En privado puede usted opinar lo que quiera ¡y aún así! Pero no le permito que se mofe de medio mundo, que siembre una duda que no es constructiva, que niegue las creencias más arraigadas.


-¿Dios no existe? ¿El diablo no existe? ¿No hay vallas para la natural maldad de los hombres? No, amigo mío. Usted se equivoca y me apena. Dígame: ¿tampoco existen las cárceles, verdaderos establecimientos modelo, donde reprimimos a los delincuentes y aun a otros que, en su triste frivolidad, olvidan que no es posible ofender al prójimo? Deponga sus burlas y créame: hay cielo, hay infierno, y el infierno es tan necesario como el cielo. Confiese que todo existe, lo espero de su buen corazón, y estrecharé su mano.



(Historia prodigiosa, Adolfo Bioy Casares)

colores


viernes 9 de marzo de 2012

notas sobre "Vino Pródigo"


Vino Pródigo

“Estad contentos durante los primeros años, y si lo hacéis así, los largos años que sigan los soportaréis más fácilmente gracias al recuerdo de lo que juntos gozásteis. De la felicidad queda añoranza, que es también una forma de dolor, pero un dolor que cubre lo fundamental, el verdadero dolor de la vida

… También esta vez estaba revelando un deseo, el deseo de ser feliz toda la vida. Hay gente en este mundo que siempre pide deseos. ¿Se cumpliría esta vez mejor que la anterior?


… Se erguía sobre mí, sobre mi hija y sobre mi mujer. Nos compadecía y sus bellos ojos grises se posaban sobre nosotros, serenos, para indagar dónde estaba el fallo, que, según ella, no podía faltar donde había dolor.


¡Qué significativas son las construcciones del sueño! se dirá que lo son porque quien las ha construido puede entenderlas fácilmente, y es justo. Pero lo sorprendente es que el arquitecto no tiene conciencia de haberlas hecho y no lo recuerda ni siquiera cuando está despierto, y que volviendo el pensamiento al mundo del que ha salido y donde las construcciones surgen con tanta facilidad, puede admirarse de que allí todo se entienda sin necesidad de palabra alguna.


… No tenía el coraje de revestirlo con palabras porque yo realmente la había convencido de que ella era más culpable respecto a mí que yo respecto a ella. Pero la razón nada conssigue cuando se trata de odio.


-¿Cómo podemos obtener de nuestros hijos el perdón por haberles dado esta vida?
Pero ella, simplona, dijo:
-Nuestros hijos son felices de poder vivir.
La vida del sueño seguía pareciéndome la real, la auténtica. Todavía me envolvía y quise decirlo: “Porque ellos aún no saben nada”.


Había que evitar el regreso a aquella horrible gruta. Por eso me volví dócil y de buena gana me adapté a la dieta que el doctor me recetó. Si alguna vez por mi culpa, o sea no por beber en exceso sino por una fiebre como la última, me viese obligado a volver a aquella gruta, saltaría rápido a la urna de vidrio, si la hubiera, para no tener que agitar la cola ni cometer una traición.


(Vino Pródigo, Italo Svevo)

jueves 8 de marzo de 2012

notas sobre "En memoria de Paulina"


En memoria de Paulina

... Yo comprendí que mi felicidad había empezado, porque en esas preferencias podía identificarme con Paulina. Nos parecimos tan milagrosamente que en un libro sobre la final reunión de las almas en el alma del mundo, mi amiga escribió en el margen: “Las nuestras ya se reunieron”. “Nuestras” en aquel tiempo, significaba la de ella y la mía.


... Recuerdo que anoté en mi cuaderno: “Todo poema es un borrador de la Poesía y en cada cosa hay una prefiguración de Dios”. Pensé también: “En lo que me parezca a Paulina estoy a salvo”.


Cerca de la ventana, mi novia hablaba con Montero. Cuando la miré. Levantó los ojos e inclinó hacia mí su cara perfecta. Sentí que en la ternura de Paulina había un refugio inviolable, en donde estábamos solos. ¡Cómo anhelé decirle que la quería! Tomé la firme resolución de abandonar esa misma noche mi pueril y absurda vergüenza de hablarle de amor. “Si ahora pudiera”, suspiré, comunicarle mi pensamiento.” En su mirada palpitó una generosa, alegré y sorprendida gratitud.


... Así, por ejemplo, en la voz de Paulina declarándome el nombre de su amado, sorprendí una ternura que, al principio, me emocionó. Pensé que la muchacha me tenía lástima y me conmovió su bondad como antes me conmovía su amor. Luego, recapacitando, deduje que esa ternura no era para mí sino para el nombre pronunciado.


... Quería olvidar a Paulina. En mis dos años de Inglaterra evité cuanto pudiera recordármela: desde los encuentros con argentinos hasta los pocos telegramas de Buenos Aires que publicaban los diarios. Es verdad que se me aparecía en el sueño, con una vividez tan persuasiva y tan real, que me pregunté si mi alma no contrarrestaba de noche las privaciones que yo le imponía en la vigilia. Eludí obstinadamente su recuerdo. Hacia el fin del primer años, logré excluirla de mis noches y, casi, olvidarla.


Seguiría queriendo el rostro de Paulina aun si encontraba en sus actos algo extraño y hostil que me alejaba de ella. El rostro era el de siempre, el puro y maravilloso que me había querido antes de la abominable aparición de Montero. Me dije: “Hay una fidelidad en las caras, que las almas quizá no comparten”.


(En memoria de Paulina, Adolfo Bioy Casares)

notas sobre "Dagon"


... Sueños en el día en que puedan alzarse sobre las olas para arrastrar a las profundidades en sus garras hediondas los restos de una humanidad endeble, agotada por la guerra... en el día en que la tierra se hunda y el oscuro suelo oceánico emerja en medio del pandemónium universal.


(Dagon, H. P. Lovecraft)

miércoles 7 de marzo de 2012

notas sobre "La historia del viejo y la jovencita"

La historia del viejo y la jovencita

… Las mujeres bellas ante todo parecen inteligentes. Un bello color o una bella línea son en efecto la expresión de la inteligencia más absoluta.


Cuando un joven se enamora, muy a menudo el amor provoca en su cere ro reacciones contra las que su voluntad no tiene nada que hacer. Muchísimos jóvenes que podrían descansar tranquilamente en su mullida cama, tiran la casa por la ventana creyendo que para asostarse con una mujer es necesario antes conquistar, crear y destruir. En lugar de esto, los viejos, a quienes se cree mejor protegidos de las pasiones, se abandonan con plena conciencia y entran en el lecho de la culpa sólo con las precauciones necesarias ante posibles enfriamientos.


… Cuando se necesita una mujer debe recordarse al rey David quien decía que del contacto con las jovencitas puede esperarse la juventud.


… Los jovenes, tras algunas experiencias o incluso antes de tener ninguna, se percatan en seguida de todo cuanto ocurre mientras que los viejos son amantes que se confunden con facilidad. El mecanismo de enamorar les falla aunque sólo sea en un pequeño engranaje.


… El ofrecimiento del amor es un bellísmo obsequio y gusta incluso cuando no se sabe qué hacer con el. En el peor de los casos puede ser como los títulos nobiliarios de los campesinos, que aunque de nada les sirven, los ostentan con orgullo.


… Durante algún rato el viejo se sintió bueno y generoso sin que su sentimiento fuese oscurecido por un pensamiento para sí mismo.


… Quiso calmarse recordando que los sueños no pertenecen a quien los sueña sino que son enviados por potencias ocultas.


Para poder observarla mejor la hizo sentarse al otro extremo de la mesa. La naturaleza debe de haber coordinado que los viejos vean mejor de lejos que de cerca con el proposito de que no tengan las cosas al alcance de la mano.


También aquella noche fue intranquila aunque no desagradable. El insomnio, cuando se alarga, se acerca al delirio. No todas las células permanecen desveladas. Ciertas realidades desaparecen y las que quedan despiertas se desarrollan sin freno. El viejo se sonreía a sí mismo como a un gran escritor.


Ahora sabía que amaba a la muchacha de las ropas de colores y sabía que la amaba como a una hija. La había poseído en la realidad y en el sueño, en los dos sueños. En ambos, -afirmaba el viejo convencido sin saber que los sueños se crean de noche pero se completan de día-


Puede ocurrir que un teórico publique en vida dos volúmenes completos en un intento de demostrar cuán mal funciona el mundo, al que critica sin ofrecer una solución posible. Puede que no se dé una solución factible ni siquiera cuando sus descendientes publican un tercer volumen, póstumo, dedicado a la reconstrucción del estado de cosas.


… el objeto del libro era, pues, demostrar por el bien del mundo, la necesidad de que el viejo fuese un ser íntegro y bueno. Según él el futuro del mundo, o sea, la potencia de los jóvenes que constituía dicho futuro, dependía de la ayuda y la enseñanza de los ancianos.


(La historia del viejo y la jovencita, Italo Svevo)