viernes, 5 de octubre de 2012

Una pequeña muerte

El final conlleva tristeza para un escritor: una pequeña muerte. Escribe la última palabra y ya está terminado; pero no lo está de verdad: la historia continúa dejando al escritor atrás, puesto que ninguna historia termina jamás.

(John Steinbeck. Conversaciones con los escritores, The Paris Review)

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Vino puro



cada uno es sensible a las opiniones del otro en la medida en que secretamente desea ser querido allí donde él mismo a nadie quiere: No menos difusa y general que la alineación entre los hombres es el ansia de romperla... Los comentarios desfavorables sólo deberían contarse cuando de forma clara y taxativa se trata de decisiones que han de tomarse en común o del enjuiciamiento de personas en las que es preciso confiar o con las que hay que trabajar... ya desde Gregers Werle (Personaje del drama de H. Ibsen El pato salvaje), sino aumentar el enmarañamiento. Con su celo moral, el bienintencionado se convierte en destructor.


(Minima Moralia, T. W. Adorno) 

jueves, 4 de octubre de 2012

La novia




            -¡Si usted partiera a estudiar! –decía-. Sólo las personas instruidas y santas son interesantes y necesarias. Cuanto mayor sea la cantidad de estas personas, más pronto vendrá el reino de Dios sobre la tierra. Y poco a poco, de vuestra ciudad no va a quedar entonces ni una sola piedra; todo se hará añicos, todo cambiará, como por arte de magia. Y habrá entonces aquí enormes y magníficos edificios, jardines maravillosos, personas extraordinarias, notables... Pero no es esto lo fundamental. Lo principal es que la multitud, en el sentido nuestro y tal como ella existe ahora, no existirá en aquel entonces, porque cada persona tendrá fe y cada uno sabrá para qué vive; ninguno buscará apoyo en la multitud. ¡Palomita querida, márchese! Muestre a todo el mundo que esta pecaminosa vida, gris e inmóvil, la tiene harta. ¡Muéstrelo aunque sea a sí misma!


(La Novia, Antón Chéjov)

Bombo y sordina




como el verso de Rilke: “La pobreza es un lujo por dentro.”... El juicio sobre la expresión subjetiva no se emite desde fuera, en la reflexión político social, sino en las reacciones emocionales directas, cada una de las cuales, obligada a avergonzarse a la vista de la industria cultural, aparta el rostro de su imagen reflejada. Y en primer término está la proscripción del pathos erótico, de la que el desalojo de los acentos líricos no es menos testimonial que la sexualidad, sometida a una condena colectiva, en los escritos de Kafka. A partir del expresionismo, la prostituta ha llegado a ser en el arte una figura clave, al paso que en la realidad se extingue, porque sólo en la impúdica puede adquirir forma el sexo sin sentir pudores estéticos. 

(Minima Moralia, T. W. Adorno)

miércoles, 3 de octubre de 2012

birds


Ser 'nadie'

Debo decirle desde el principio, si puedo decirlo en inglés, que el Premio Nobel es un accidente, nada más. No es un nombramiento. Y no siento haber sido nombrado para ningún tipo de función. Es sólo un accidente que uno debe intentar olvidar tan pronto como le sea posible. De otra manera, deslumbrado en exceso por ese tipo de cosas, uno puede perderse y zozobrar. Cuando gané el premio Nobel había una especie de... ¿cómo decirlo? Una especie de crítico casándrico que escribió que Seferis debía tener mucho cuidado porque iba a quedarse exangüe en lo que a su trabajo se refería y que podría morir de varias enfermedades, pues ese tipo de cosas sucede a las personas que tienen tanto éxito. Estaba exagerando un aspecto del hecho sin tomar en consideración cómo relacioné yo antes el premio. Por ejemplo, en Estocolmo dije a mis jueces (o lo que fueran): "Caballeros, gracias", al final de una especie de conferencia que di, "por permitirme, tras largos esfuerzos, ser 'nadie', pasar desapercibido, como Homero dijo a Ulises" Y fui muy sincero; después de todo, no reconozco a nadie derecho a agarrarte del cuello y arrojarte a un océano de responsabilidades vacías. ¿Por qué? Resulta escandaloso, después de todo. 


(George Seferis. Conversaciones con los escritores, The Paris Review)

Sin mentiras

Debe de recordar que el único trabajo en que no se puede mentir es la poesía; no se puede mentir en poesía. Si eres mentiroso siempre serás descubierto; quizás ahora, quizás dentro de cinco años, pero terminarás siendo descubierto algún día si mientes.

(George Seferis. Conversaciones con los escritores, The Paris Review)

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