jueves, 11 de octubre de 2012

Drama político


En el prólogo de Schiller a su Fiesco se lee: “Si es verdad que sólo el sentimiento despierta el sentimiento, a mi parecer el héroe político no tendría que ser sujeto de la escena en el mismo grado en que debe arrinconar al hombre para convertir en el héroe político. No estaba en mí infundir a mi fábula ese vivo ardor que domina en ella como puro producto del entusiasmo, pero lo que sí estaba en mí era desarrollar la fría y árida acción política desde el corazón humano y de esa manera recuperar sus lazos con el corazón humano –volver complejo al hombre a cuenta de la calculadora cabeza del político– y derivar de la intriga urdida situaciones a la medida de la humanidad. Mis relaciones con el mundo burgués me hicieron estar más familiarizado con corazón que con el gabinete, y acaso esa fragilidad política se haya convertido en una virtud poética.”... La peor manera de salvar el arte tras la extinción del sujeto es disecar a éste, y el único objeto hoy digno del arte, lo puro inhumano, escapa a él en su exceso e inhumanidad.


(Minima Moralia, T. W. Adorno)

miércoles, 10 de octubre de 2012

Todas las mujeres son iguales




            Ya lo dijo muchas veces: junto a las mujeres, la vida es una milicia; una milicia que debiera ser obligatoria para la juventud, pues completa la educación y forma el carácter; por ellas triunfamos de nuestras debilidades y, lo que es más importante, aprendemos a cuidar el detalle personal, a tender la cama, a preparar el té.


(Todas las mujeres son iguales, Adolfo Bioy Casares)

Todos los hombres son iguales




            -Si no cae con la señora –afirmó Berta- caerá con alguna otra arrastrada. Es la ley de la vida. El amor es como el biógrafo: al salir de la sala usted está cambiada. A usted misma la sentará distraerse con un amor inocente.
            El amor, me aseguró Verónica, entre personas honestas, nunca es inocente, ni parece cuerdo que lo sea... 


(Todos los hombres son iguales, Adolfo Bioy Casares)

secuencias


Música y técnica, hoy




... La obra de arte se convierte en un conjunto significativo en virtud de su organización técnica; no hay nada que le concierna si no es legitima como una necesidad técnica. Hablar de una técnica pura y simple no tiene nada que ver con el arte.


... lo interior y lo exterior se engendran recíprocamente.


... Con la realización sonora absoluta de un “compuesto” gracias a las posibilidades electrónicas, quizás incluso del registro perfecto sobre un magnetófono, se plantea la duda acerca de la escritura de la partitura como si se pudiera hacer música en forma inmediata, de la misma manera que se pinta un cuadro, ahorrándose la etapa intermedia significativa, la escritura, como una complicación ornamental. De ese modo la tensión entre, técnica y contenido se hace aún más débil.


... El espíritu, la cultura en términos generales, están perdidos a partir del momento en que se reclaman a sí mismo.


... Es más fácil decirlo que hacerlo, porque no existe una norma abstracta que pueda decirlo.


... La construcción debe de estar precedida por una idea del todo a la cual obedezca. Su disposición e incluso si ésta es atemática deben de darse las células de la construcción, los nudos musicales sean del parámetro que fueren, siempre en tanto libremente producidos, antes que la construcción se divida en trozos. 


(T. W. Adorno)

Pequeñeces

 

            -¡Qué quiere que le diga! –dijo encogiéndose de hombros-. Es una mujer, y a las mujeres, Nicolás Ilich, siempre les duele algo.


            Mientras tanto Aliosha, sentado en un rincón, relataba atormentado a Sonia cómo había sido engañado. Lo hacía temblando, tartamudeando, llorando; por primera vez en su vida tropezaba tan brutalmente, cara a cara, con la mentira; no sabía antes que, aparte de las peras dulces, pastelillos y relojes caros, existen en el mundo muchas otros cosas que no tienen nombre en el lenguaje infantil. 

(Antón Chéjov)

martes, 9 de octubre de 2012

Vándalos



Todos tienen siempre algo que hacer. El tiempo libre hay que aprovecharlo como sea. Se hacen planes respecto a él, se invierte en empresas que hay que realizar, se lo llena con asistencias a todos los actos posibles o simplemente yendo de aquí para allá en rápidos movimientos... La vida entera debe parecerse a la profesión, y mediante esta apariencia ocultar lo que no está directamente consagrado a la ganancia.

(Minima Moralia, T. W. Adorno)